viernes, 21 de diciembre de 2012

Una ilusión


Me quiebro en tu rodilla
como en una cúspide de iluminación
me araño en tu lengua
como en la rasposidad de un seno de nutria
y soy más de pie más erguido
que la palabra que me negó
que ese monosílabo rasposo
que sabe a sal en la herida
que huele a almizcle y es denso
como densa es tu mirada si callas
y aún más si me niegas,
antes tu palabra no era dura
tus gestos contrarios a la ilusión
pero reviraste el labio
y amaste el olvido de nosotros dos
que pasaran las telarañas sobre nuestras cabezas
encaneciendo un amor luminoso un día
Mi única ilusión es que alguna vez
te niegues a ti misma
como un día me negaste a mí.

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