martes, 29 de enero de 2013

XXXIX


Cuando duermo estoy como muerto
o mejor en otra vida
las ataduras liberadas
los gorriones de mis entrañas
sueltos
la alcancía de mis besos
repartida en labios sin cuento
no opreso
como aquí en esta orilla
en que vivo matalón la hora
en que me achico hacia las 12
y que me soy en dos láminas
Cuando duermo muero
agonizo alegremente
reverbero
soy un zócalo de luz en sombra
dos candelas que se apagan en la luz
y me deslizo proa al sueño
firmemente
Porque cuando duermo sueño y muero

sábado, 26 de enero de 2013

Falsía


Acumulo conchas en mis axilas
rescoldos sobre mis lengua
las soldadas no pagadas
los tributos acumulados
acumulo agujas sobre mi cabeza
espichadas al buen tuntún
como un manipanso olvidado
un oscuro vudú de sangre extraña
Y me soy a mis anchas
donde más niego
hecho un reniego de clausura
Me siento enrevesado
con dos palabras que esputo
en un extraño vudú de claridades
y me arrastro hacia el hacha
hacia el hierro que parte los años
y que hará rodar nuestras cabezas
en un apocalipsis fatalmente no Maya
en un morir de horas lentas
que se arrastran a un sueño compartido…

sábado, 12 de enero de 2013

XXXXVIII


Me grapo el ojal de la levita
tan astringido que no reconozco
tan viscoso que no peso
y tan por fuerza por fuerza
que me abstengo del sexo
de la vitualla de carne
Vuelan las flores de humo
en una habitación de antaño,
en un entrecerrar de párpados
se me llenan las manos de minutos
las cuencas de los ojos
se vacían de espantos
y mi culo yace plegado
totalmente extático
escanciando  un plegaria
de dos voces y tres pechos
como una boca entreabierta
que respira los males del mundo
los mil pasos de máquina
que sólo han de morir más tarde

sábado, 5 de enero de 2013

XXXXVII


Capitán de la centella
piloto un barco de naipes
una nuez roída por los años
en que bogo al traspiés
suspendido por los dientes
mordiendo las telas
y las maderas preciosas
ahíto de tantas veras
postrado de tantos hinojos
adoleciendo de una caries
en la punta del meñique.
Capitán de la centella
qué me queda de niño?
qué me queda de esperanza?
dos adarmes  y un dedal
un hierro que me corte por medio
y en que suspenda la corbata.

XXXVI


 Dordrecht es la escalera
es mi escalera
con sus peldaños subo al cielo
como sobre alas suaves
es la espuma y la pluma
lo que me sostiene en la casa
lo que da alas a mi imaginación
lo que conmueve mi estudio
y me libera del hierro del peldaño
soy como esa reja y ese ala
una pizca de fruta y rosa
seleccionándome clasificándome
por estar enrejado
por estar entrealado
y por sentir el hierro en el pecho
cuando se muere lo mío
cuando el diente mastica la herrumbre
cuando me muerdo la nariz

miércoles, 2 de enero de 2013

XXXV


La piedra cayó al pozo
como el ansia al cielo
y las salpicaduras se incrustaron
en las cachas de los libros
en los nácares de rebozos
y todo como piedra atada al cuello
como escabel que sube las aguas
hecho de peldaños de alas
una vaga incerteza al fondo
como una pupila que mira desde el cielo
perdida en las telarañas de un arco iris
y yo cayendo cayendo en picado
sin más asidero que una pluma
sin más cobijo que en Dordrecht
sin más arrimo que una risa
que por otra parte está perdida
irremisiblemente oculta en los remolinos
de esta triste agua en que me anego
pues yo también caí al pozo
como la piedra atada al cuello