sábado, 5 de enero de 2013

XXXXVII


Capitán de la centella
piloto un barco de naipes
una nuez roída por los años
en que bogo al traspiés
suspendido por los dientes
mordiendo las telas
y las maderas preciosas
ahíto de tantas veras
postrado de tantos hinojos
adoleciendo de una caries
en la punta del meñique.
Capitán de la centella
qué me queda de niño?
qué me queda de esperanza?
dos adarmes  y un dedal
un hierro que me corte por medio
y en que suspenda la corbata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario