Capitán de la
centella
piloto un barco
de naipes
una nuez roída
por los años
en que bogo al
traspiés
suspendido por
los dientes
mordiendo las
telas
y las maderas
preciosas
ahíto de tantas
veras
postrado de
tantos hinojos
adoleciendo de
una caries
en la punta del
meñique.
Capitán de la
centella
qué me queda de
niño?
qué me queda de
esperanza?
dos adarmes y un dedal
un hierro que me
corte por medio
y en que suspenda
la corbata.
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