domingo, 24 de marzo de 2013

XLIV


La escolopendra no tiene ombligo
lo mismito que Adán
la bestia tiene zarcillos
y baila al amanecer
pues arrieros somos…
No habrá entre hombre y bestia
qué nos aparte de nuestro destino
nos zambullimos al marasmo
y salimos a un mar de espanto
a una balsa de aceite sólido
donde encontrar los puzles
los legos de un extraño diseño
la escolopendra tiene patas
y anda sobre los papeles de la mesa
como una proscrita, relapsa
esquivando el cristal de la sopa
y las aguas del rocío
la bestia tiene zarcillos
y la escolopendra no tiene ombligo

domingo, 17 de marzo de 2013

XLIII


Ama la mujer?
ama el ciempiés su ombligo?
amar es retorcer el aguijón
forzar el viento en la hebilla
amar es ser cosa fútil
cosa que se avienta en el polvo
en los márgenes distantes de un beso
y caer de bruces a un sexo
porque así somos de flojos
de idólatras empedernidos.
Ama la mujer
como ama la bacteria el solaz
de la buhardilla oscura
como aman las escolopendras
la oscuridad del agujero
porque amar es querer ombligo
una nascencia intermitente
como un masticar de chicle
en una boca enrabiada de esencia.

sábado, 9 de marzo de 2013

XLI


Esas rosas en tus ojos
son lágrimas en tus desvelos
copos de una pasión tardía
amaneció mi amor en tu boca
con una voz de labios extraños
y soy del canto la saeta
de quien viene a morir por mí
Pues son rosas tus ojos
lágrimas huecas alzadas a un nicho
heliotropos tristes
que murieron entre el altar y la puerta
Ven a quererme
no vengas a llorarme
no derrames esas rosas
en las palmas huecas de mis manos
Enarbola tu pañuelo
y recoge el rosal de tus mejillas
para que siembres de pétalos
mi regazo de niño triste.

domingo, 3 de marzo de 2013

XLII


Por la senda del aire voy
supurando anamnesis
recuerdos de cuando era soldado
en una plaza fuerte del Magreb
helás! Ahora estoy vivo
pues de seguro que los recuerdos
son todos cosas muertas
los recuerdos son cosas olvidadas
guardadas en gavetas estancas
a seguro de ladrones y aduaneros.
Por un camino del cielo
voy trazando mi andadura
las nubes en rebaño
pastoreo
de cayado mi pluma
Y ando entre nubes
como entre recuerdos
que no veo, que no siento
pues los recuerdos son todos
cosas olvidadas.