Te veo pasar
frente a mi ventana
erguida y alegre
con una brújula
en tus caderas
y un oleaje en
tus cabellos
Hace tiempo que
sueño contigo
entre pinceles y
sábanas
entre placeres y
vientos.
Con tal rubia por
vecina
cabe esperar la
aurora
con hielo entre
los labios
aherrojado a la
mesilla de luz.
Esperar y
esperar, como promesa
como a viento que
pasa ligero
Pues yo te
espero, Noelia
abrazado a tu
fotografía
a tu nombre, tan
escurridizo
y del que apenas
sé de ti
Pues yo Noelia lo
confieso
sólo sé tu nombre
y nada más.