viernes, 28 de septiembre de 2012

Extraña en el bus

Eres de pellejo morado y carmesí
hembra de duras carnes
novilla que parte el día
en ese bus atardecido
en que entro somnoliento
de la labor diurna
para bañarme en tu carne morada
en tus ojos celestes y la rosa de tus pies
Soy menos triste y extraño
cuando te miro
aunque no sepa de tu sonrisa
ni de tus pies alígeros
no tienes un diente para mí
y si alguna vez me miras
estoy como perdido en el fondo
soy una cosa tan extraña como tú
tus pies de rosas y unas castañuelas
el crisol con el que mi sangre besa tus belfos
carne morada de siempre
y por siempre
la novilla que se deshoja
en pétalos de rosas
sobre unos pies que son porcelanas
y una carne que es tintura carmesí
amo tu prieto ombligo
aunque nunca lo haya visto
aunque mis dedos no fuercen esa carne
ni mi hebilla roce esa cintura
te amo, bella extraña
porque nunca has sido mía.

sábado, 15 de septiembre de 2012

XXX

La diosa me miró
no sé si con indiferencia
o con anhelo
pero me miró
con esos ojos largos y lustrales
vainas hieráticas
dos pitillos en sendas comisuras de la boca
dos chimeneas que cruzan un pecho
y que contagian la chamusquina
es el poder y la no entrega
de ese cuerpo de diosa
lo que me traspone las sienes
lo que dibuja diablillos sobre las uñas
y quiero verme libre al fin
no bañado de engaño
no rodeado de rótulos
quiero verme libre al fin
para amar y ser amado
para abrazar a una mujer

sábado, 8 de septiembre de 2012

XXIX



Morir por morir
porque la pared está descascarillada
o el fuego humea
morir por desidia
abrazado a un tronco de pino
a una casa que es pulsera.
La vida es milicia
dice el godo
y yo me arrebujo en los umbrales
hecho un ocho de aspereza
una matriz de reflejos
pues soy más viejo que un tornillo
más sandío que un sobrino
y me abstengo de la carne
mas no por vicio
sino por pura pereza.
La vida es milicia
y yo soy un soldado sin dientes
sin un ochavo de coraje.

lunes, 3 de septiembre de 2012

A una puta alegre


Tengo su piel en los dedos
mis yemas son como de geco
no conocen la tristeza sus manos
ni ese ombligo que es copa de delicias
y yo me asgo a sus muslos
como a la pared de un burdel.
Tengo sus ojos entre frente y frente
y estoy alegre por ella
porque jadea a crédito entre risas
porque durante 15 minutos no estoy solo
Soy como un geco atado a la bombilla
gira la mariposa a la luz
y mi lengua silba una distancia
mientras, atado a una piel
y a unos ojos

domingo, 2 de septiembre de 2012

XXVIII


Como si lo que hago se esparce
tal una avena fina
a los cuatro confines del mundo
y yo en mi ombligo
en esta Dordrecht que es mi tesoro
a la vez que mi soterrada prisión
Escancio un plomo duro
un aluminio que no debería estar ahí
taponando el agujero y las venas.
La luz de la luna pesa
mis párpados se agobian
presiento el instante
aunque sé que nunca llegará
y la mecha arde del cohete
con levedad y osadía
para hacerme contemplarla
para remirarla y aullar
como un lobo en celo.