La diosa me miró
no sé si con indiferencia
o con anhelo
pero me miró
con esos ojos largos y lustrales
vainas hieráticas
dos pitillos en sendas comisuras de la boca
dos chimeneas que cruzan un pecho
y que contagian la chamusquina
es el poder y la no entrega
de ese cuerpo de diosa
lo que me traspone las sienes
lo que dibuja diablillos sobre las uñas
y quiero verme libre al fin
no bañado de engaño
no rodeado de rótulos
quiero verme libre al fin
para amar y ser amado
para abrazar a una mujer
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