Me interrogo
sobre mí mismo
y no veo el fin
ni la puerta
quien mucho
abarca poco…
Es ley de vida y
así nos juzgan
entre pétalos
entreverados
y una ajorca que
huele a miel
pobre de tanto espasmo
enfebrecido de
locura
busco esa belleza
efímera
que es del poder
y la gloria
pues no me basta
la naftalina
ni el recuento de
escolopendras
no basta siquiera
el fuerte viento
para nos sentir
extraviados
de algo que no es
amor
y si poder y
deseo
pues el amor es
engañifa de sabios
y yo apuesto por
el puñal y la viagra
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