Dame vahídos la
altura
el relámpago y la
piedra
hecho náuseas,
miasmas puras
do el trueno
resuena
y caen tristes
palabras de otros agüeros
la canción no fue
cantada
ni por mí ni
bardo alguno
las mejores
canciones son silentes
como son los
recuerdos de amantes
palabras no oídas
sólo entrevistas
porque entre
paños se amordaza el recuerdo
y entre flores
perennes se marchitan carnes
Y soy un seductor
a saldo
una espita por do
escapa el humo
esa polvacera de
esas mujeres
que son bellas y
no hablan un ápice
o hablan de un
coche deportivo
de una llave de
plata o un tronco hueco
y hablan hablan hablan
mientras callo
callo callo
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