sábado, 21 de julio de 2012

XXI


Ese guante no es a mi mano
como fulgurante cortina de latex
donde toca el dedo toca el hueso
y yo miro alborozado la carne
las manos venulentas con manchitas
que la vida ha laborado
yo soy al hueso como piedra
me enaltecen las frescuras de las flores
y voy a buscarlas al burdel
porque soy de carne y hueso
de pura piedra latente
que se cobija entre dos mantas
a flor de esa piel que es cobija
que es muela de granito y muele
entre alborozos los chiflidos
las caricias y retozos
de pechos sin pasiones
todo modelado en su tiempo
a la hora exacta de la piedra
un abanico de flores de burdel

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