Prescindo del
verso y de la rima
prescindo de lo
que estorba
pues la poesía es
nada sin caricia
sin caricia todo
es basura
Yo abro los ojos
no al día
sino a la plena
noche
y es en la
oscuridad donde veo
donde las luces
pestañean
Prescindo de todo
menos de la sombra
porque en ella me
arrastro bien
en ella soy verso
de luz
Hay poetas entre
luces
pero yo lo soy
entre sombras
y mi obra pura
sombra chinesca
Nada sin la
caricia sobrevive
el amor a unos
dedos enguantados
a unos pulpejos
retozones
que abren jirones
en nuestros sentidos
que se aferran a
nuestra alma.
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