Hay hombres que
buscan la felicidad
que buscan agua
clara y amor
el prozac en la
espuma de los días
Hay hombres otros
que buscan la cuerda
y el árbol del
que colgar sus ideales
Hay hombres que
son muy hombres
que aman a boca
llena las pulgadas
que se descarrían
en nata y sulfuro
y están los niños
que boquean en soledades
Yo soy de esa
cuerda y de ese trapo
hombre que se
muerde los dientes
rabioso de las
enredadas hebras de sus labios
y que busca la
hebra en que atar su desespero
Porque yo no me
siento, nada hay que atar
yo nací de otro
mundo para otro mundo
y mis brazos
abiertos en serpentina
acogen todos
huesos y cráneos de este mundo
no soy hombre,
soy osario
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